Con un fijo discontinuo, el fin de temporada no es un despido ni la extinción del contrato: es una interrupción. La relación laboral sigue viva y el trabajador tiene derecho a ser llamado la próxima temporada.
Confundirlo tiene consecuencias
- No realizar el llamamiento a tiempo permite al trabajador reclamar por despido.
- Un llamamiento mal documentado acaba en litigio.
- Usar contratos temporales para trabajos que se repiten cada año puede considerarse fraude de ley y convertir el contrato en indefinido.
Al cerrar la temporada
- Documenta la interrupción y, después, el llamamiento por escrito.
- Respeta el orden y el canal que fije el convenio colectivo.
En AP Asesores, nuestro departamento laboral te ayuda a gestionar correctamente los fijos discontinuos.
Normativa: arts. 15 y 16 del Real Decreto Legislativo 2/2015 (Estatuto de los Trabajadores), en la redacción del Real Decreto-ley 32/2021.

